- Sé, comparado a otros no visto tan bien.
Y no soy la mejor opción, eso lo sé también.
Pero si me deja llenarle de alcohol a la razón,
tal vez le anule su criterio y sea el ganador
- No sé quien se piensa que es usted,
yo solo vengo a La Pecera a mover los pies.
Aunque no falta el que se cree un príncipe azul,
que viene a hablarme y luego intenta ser mi Jesús.
Dese la vuelta y no moleste más,
que con mi gente solo vinimos a bailar.
No necesito de usted ni de un salvador,
la noche en La Pecera no es para el amor.
- Usted discúlpeme si me pongo a insistir,
pasa que esa postura yo mil veces ya la oí.
Sé que le hicieron tanto daño a su corazón,
que ahora prefiere comportarse como un cruel robot.
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