Lo primero, que sepas que puedes contar conmigo, cuando estés
solo y te haga falta un buen amigo. Siempre que te duela el corazón como un
castigo, mi amigo, te digo que puedes contar conmigo. Y la vida pasa, los años
pesan, los labios que no se besan no regresan pero, qué más da si es la vida un
acertijo sin respuesta, y pa aprender hay que perder lo que se apuesta.
Si te mareas nos queda la biogramina, la adrenalina del amor que se amotina, nos
queda una canción y un saxofón que desafina, lluvia en el corazón y algunos
versos de Sabina.
Nada de tibia melancolía, no vayas a rendirte todavía, aún queda pampa hoy y
poesía, y unos ojos que han llorado de tristeza y de alegría.
Todo lo que quiero es no perder el compás, sonar
sincero y ligero como el gas, pedir perdón por lo malo que hice atrás, poderme
equivocarme una vez más, veras, todo lo que quiero es ser libre como el jazz, bailar
con ella y no perder el compás, vivir mi vida y no la de los demás, poder
equivocarme una vez mas.
Lo segundo, tienes que mirar alrededor, y
luchar por lo que quieres sin temor a la condena y si mueres, muérete tan solo
por amor, que morir por otra cosa aquí no vale la pena no, no te dejes engañar
con tanto ruido, se puede hacerle trampas al olvido.
Que aquí la vida es simple cuando sabes que no hay suerte y que ya desde que
naces estas herido de muerte. Así que, hazte ese porro y dame un calo que el
tiempo es un regalo, aprende de lo bueno y de lo malo, no dejes de cantar
aunque te duela su desprecio, cantar siempre cantar por que la muerte es el
silencio. No vayas a rendirte viejo amigo, dime porque brindas que yo brindare
contigo, que importa si mañana el cielo estalla de repente, esta noche estamos
vivos y con eso es suficiente.
Dedicado a todo aquel que tiene un gran amigo. Yo tengo una que prácticamente me salvo la vida, y vive salvándome todos los días. Gracias princesa.
25/03/2010 y para Siempre.